En un asador gastronómico basado en la leña y el producto, el vino no acompaña: dialoga. Y ese diálogo empieza por elegir bien a quién invitas a la mesa.
Nuestra bodega está organizada viticultor a viticultor. Nos interesa quién hace el vino tanto como el vino en sí. Detrás de cada botella hay una persona, un terreno concreto y una decisión.
La búsqueda del mejor producto y su cuidada ejecución se traduce en la localización de los mejores artesanos viñadores, productores de vinos auténticos que muestran las singularidades de cada paraje a través de una mirada respetuosa, valiente, despojada y sensible.
Después de un intenso trabajo de búsqueda, cata y selección entre los cientos de referencias que inundan el mercado, presentamos nuestra carta de vinos.
Con ella queremos centrar la atención en los productores, artesanos viñadores que con su esfuerzo y pasión luchan por mantener el carácter vinculado a su territorio. Casi siempre en contraposición al modelo industrializado y de gran escala, empeñado en un proceso de estandarización del gusto que amenaza con dejarlos al margen.
Con esta carta pretendemos poner nuestro pequeño granito para un cambio de paradigma(1), en el que el criterio de selección de un vino no se centre únicamente en una zona o variedad, sino en la impronta del creador artesano como artífice de una expresión auténtica y genuina nacida de una singularidad enmarcada en su terroir. El factor humano como clave y esencia de una interpretación cultural de su entorno.
Aunque el grueso de la carta mira hacia Galicia — Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra y demás zonas vitivinícolas gallegas —, no renuncia a referencias de otras regiones que encajen en esta filosofía. La bodega personal del chef guarda además añadas antiguas que se incorporan de forma selectiva.
Puedes navegar las páginas, buscar por texto, hacer zoom o descargarte el PDF. 92 páginas con las referencias actuales, las añadas disponibles y los precios.
Estos son los viticultores y proyectos con los que hoy trabajamos. La lista cambia y crece a medida que descubrimos nuevos productores que encajen en la filosofía.
La parte líquida de Albanta está en manos de Carmen López, nuestra sumiller, y de Adrián Guerra, nuestro asesor de bodega. Ambos trabajan de forma regular en la construcción y evolución de la carta.
Entre ambos —y con la voz de Pablo Liste al frente de la cocina— la carta se construye desde criterio compartido, no desde catálogo.
Sí. Trabajamos una selección de referencias por copa que Carmen actualiza según lo que mejor conjunta con la carta del día.
Sí. Nuestra sumiller Carmen López selecciona el vino a partir de tu menú, tus gustos y tu ocasión. Se consulta al reservar o directamente en mesa.
La bodega cubre un rango amplio, desde etiquetas de producción pequeña muy asequibles hasta grandes referencias de larga guarda. Todos los precios están en la carta descargable.
Podemos organizar una experiencia enfocada al vino si la solicitas al reservar. Nuestra sumiller adapta el discurso al nivel de conocimiento del comensal.
Sí. La carta crece constantemente a medida que descubrimos nuevos viticultores. Retiramos añadas agotadas e incorporamos hallazgos varias veces al mes.
Bajo consulta. No es habitual, pero valoramos cada caso — especialmente para botellas singulares o de valor sentimental. Consúltalo al reservar y buscamos la mejor forma.
Déjate acompañar por Carmen y descubre la bodega desde la sala. La mejor forma de conocerla es abriendo una botella.
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